lunes, 28 de enero de 2013

La primera transmisión de fútbol en la radio

El 22 de Enero de 1927 será recordado como el día en que la radio entró en el fútbol.


                         

Poco antes la BBC había conseguido "La Carta Real", que la convertía en corporación pública. La radio empezaba a estar extendida y a ser considerada como un elemento de utilidad pública y de cohesión de la sociedad. En ese entonces figuraba en el staff del Arsenal un periodista de oficio, llamado George Allison. Había sido contratado por el club para hacer el "programa del partido" que era una especie de publicación que se hacía (aún existe) a los espectadores a su llegada a los campos. 
Él fue quién concibió la idea y habló con la BBC para hacer el experimento de laprimera transmisión radiada de un partido de fútbol.
Se escogió el encuentro de liga contra el Sheffield United. Allison no lo transmitió, le cedió el honor a Henry Teddy Wakelam, popular jugador de rugby de los Harlequins.
Wakelam estuvo acompañado por un auxiliar, C.A. Lewis, que tenía como tarea ir precisando la zona del campo en la que estaba sucediendo la acción correspondiente, lo hacían según un sistema que el productor estrella de la BBC, Lance Sieveking había ideado, éste consistía en dividir el campo de juego en zonas equitativas en cuadros, a los cuales se les asignaba un número con el fin de que la transmisión fuera seguida con más facilidad por el público, el suplemento Radio Times del diario, y varios otros periódicos publicaron esta división con el ánimo de que se difundiera y muchas más personas pudieran seguir la transmisión.


En un principio pudo ser seguida sólo en la región de Londres, y por los aún no demasiados ciudadanos que tenían un aparato de radio, pero se consideró un logro. De hecho, una semana más tarde se repetiría la prueba con el Corinthians vs Newcastle, partido de la copa.  Ese mismo año se transmitiría la final de la FA Cup disputada entre Arsenal y Cardiff City. 


Para este partido tan importante se reservó el derecho de transmitirlo a George Allison, autor de la idea y seguidor de Arsenal, tal vez no debió hacerlo porque su equipo perdió 1-0 con gol de Ferguson, delantero del Cardiff City, que aprovechó un error del arquero Dan Lewis, con este resultado la copa se fue a Gales.

Allison no se quedó con esa idea, siguió innovando, en la década del 30 con el fallecimiento de Champan, heredaría su puesto y de esta forma se convirtió en mánager del Arsenal, con el que consiguió varios títulos de Liga y de Copa, finalmente con estos objetivos olvidó aquella tarde amarga en la que vio perder a su equipo y que él transmitió.

domingo, 20 de enero de 2013

Tres décadas sin la "Alegria do Povo".

Se cumplen 30 años del fallecimiento de un grande de Brasil.


Pau Grande es un pueblo que está a hora y media en carro desde Río de Janeiro,  dicen que se llega por medio de carreteras empedradas y empinadas, entre montañas y vegetación selvática. Allá está enterrado Manuel Dos Santos, más conocido como Garrincha, ¿por qué? Porque allá nació, el 23 de Marzo de 1933. Fue un niño atacado de una poliomielitis leve, que le dejó una pierna algo más corta que la otra, y con la rodilla metida un poco hacia dentro. Garrincha tenía la pierna derecha de cowboy,  arqueada y sana, pero la izquierda era extraña, de curva paralela a la de la otra, en lugar de hacer el paréntesis común. ¿Cómo pudo jugar al fútbol así? Pues jugó, y lo hizo extraordinariamente. Tras pasar por Vasco Da Gama, Fluminense y San Cristóbal, llegó al Botafogo, el equipo de su vida, con el que se le vio en España, en el viejo metropolitano, el día en que se presentaba la contratación de Pazos por el Atlético. Pero fue una celebridad mundial sobre todo por sus proezas en los mundiales de Suecia y Chile, los cuales ganó con Brasil.
Al primero fue como suplente de Joel, igual que Pelé había ido como suplente de Altafini. Pero el equipo no respondía, y al tercer partido, ante Gales, el seleccionador los sacó a los dos y quedó conformada una maravillosa delantera: Garrincha, Didí, Vavá, Pelé y Zagallo. En el de Chile, Pelé se lesionó pronto y Garrincha fue el bastión del equipo y el que cargó el peso del equipo, al que hizo campeón. Nunca sabía contra quién jugaba. Para él, todos sus marcadores se llamaban Joao, porque así era el nombre  del primero que lo marcó en un partido oficial.
Cuando acabó el mundial de Suecia se apenó, porque creía que había una segunda vuelta, como en la liga, en la que había que volver a jugar contra todos.
Para Inglaterra 66 ya estaba en leve decadencia, y le disputaba  el puesto  Jairzinho. Pronto su nivel empezó a bajar y fue de club en club (Corinthians, Portuguesa, Flamengo, Atlético Junior de Barranquilla), además de bar en bar. Cambió la vida de deportista por la de la farándula, en compañía de la cantante Elsa Soares, a la que se unió tras abandonar a su esposa, de la que solo consiguió hijas, pero ningún varón.
Sin embargo, el pueblo lo siguió adorando, más que a Pelé, que se fue al Cosmos y se hizo un hombre grande del business system norteamericano. Garrincha, apodado así por el nombre de un pajarillo de la selva, había salido del pueblo y volvió a él. Se convirtió en un desheredado más. Años después le cantaría Zitarrosa: “¿quién  se llevó de pronto la multitud? ¿Quién llenó su vaso en la soledad?”. De Garrincha se sabe de cuando en cuando, cada vez que se  ingresa para una desintoxicación. En carnavales de Rio de 1980, una imagen patética da la vuelta al mundo, una carroza celebra los títulos de Brasil, y al frente, sentado, va un Garrincha muy delgado y débil, que mueve casi mecánicamente su mano para saludar a la gente.
Tres años más tarde fallece, el 20 de Enero de 1983. Es encontrado en el suelo con un golpe en el ojo. Su hermana y alguna de sus hijas acusan a su última mujer, Vanderleia, de asesinato, pero la autopsia revela que falleció por un cuadro clínico de alcoholismo crónico: congestión pulmonar, degeneración del hígado, pancreatitis (Inflamación del páncreas) y pericarditis (Enfermedad producida por la inflamación del pericardio, la capa que cubre al corazón). Llevaba veinte días seguidos bebiendo, incluso colonia y tres sin comer. Su modesta tumba en Pau Grande siempre tiene siete velas, homenaje al siete más grande de la historia.





martes, 8 de enero de 2013

Briegel confiesa la trampa en el Mundial de España 82


El 8 de Enero de 2007 se destapó un escándalo de un Mundial. Era un secreto a voces, pero nadie se atrevía a decir la verdad.


Tuvieron que pasar muchos años, pero al fin alguien se decidió a confesar lo que en realidad era un secreto a voces: que Alemania y Austria habían pactado un resultado (1-0) para clasificarse ambas en la fase de grupos del Mundial de España. Fue el 25 de Junio de 1982, en El Molinón, y resultó ser un agravio al fútbol. Argelia, que había ganado sorprendentemente a Alemania en el primer partido del grupo (contaba con un muy buen equipo, su mejor jugador era Madjer, campeón de Europa con Porto de Futre), tenía posibilidades de entrar en cuartos de final, pero el “pacto germánico” se lo impidió.
Resultó que el último partido del grupo lo jugaban Alemania y Austria, y que ambas selecciones pasaban si Alemania ganaba por uno a cero. Durante los días previos se habló de la posibilidad de amaño y el partido se jugó bajo la máxima atención.
Pero a los protagonistas no pareció importarles nada eso. A los diez minutos, gol de Hrubesch, el “ogro”, un gigantón, de los últimos delanteros alemanes de ese tipo. En ese momento, según advierten algunos, Schumacher, el portero alemán (el mismo que en la semifinal, en Sevilla va a agredir brutalmente a Battiston), se pone una gorra blanca. Después se interpretará ese gesto como una señal a los austriacos de que Alemania proponía la paz, como efectivamente sucedió. Pero no hubo más partido. Los jugadores se pasaban una y otra vez el balón en horizontal, ante la indignación del público. Al final 1-0, Argelia protesta, pero no hay caso.
Los tres equipos terminan el grupo con dos victorias y cuatro puntos, aunque Argelia pierde por lo que se conocía en ese entonces como goal average (el actual gol diferencia), consecuencia fatal de ese resultado exacto.
El asunto queda como un agravio más de la vieja Europa, que todo lo hace en su beneficio propio, contra las aspiraciones de crecimiento de cualquier otro continente.
Veinticinco años más tarde, Briegel, defensa alemán que jugó ese partido, tiene la debilidad o la sinceridad de confesarlo todo en el periódico árabe, Al Ittihad: “Tomamos la decisión entre todos, ellos y nosotros, de no esforzarnos demasiado…”. La revelación provoca el enorme revuelo propio  de uno de esos asuntos que han quedado mal resueltos en la pequeña historia del fútbol mundial. Madjer declara: “Sentí rabia y vergüenza, la trampa fue descarada”. La federación argelina pide a la Fifa que abra un expediente informativo para dictaminar sobre el asunto y “resarcir el daño histórico que se le hizo a Argelia. Hay que erradicar estas injusticias del fútbol para evitar que se repitan”. Pero no pasó nada. Alemania se cerró y Stielike, Breitner y Schumacher, entre otros niegan que ese partido se hubiera arreglado. Schumacher declara cínicamente: “quizá Briegel se tomó una copa de más “. Sin embargo el austriaco Schachner prende más la polémica cuando declaró que “Yo quería jugar, pedía el balón para marcar gol, pero los demás  me reprendían. Briegel me decía: “¿por qué corres tanto? párate”. Y desde el banquillo me hacían señas para que me parara. Solo lo hice al final, cuando vi que era imposible, y que en realidad el 1-0 nos favorecía igual” La Fifa nunca hizo nada, esta polémica quedó en un mito que nadie quiso investigar a pesar de las declaraciones y toda la polémica.




domingo, 6 de enero de 2013

El día que Italia se convirtió en azzurra

 El 6 de Enero de 1911 Italia juega por primera vez de azul.





Italia jugó su primer partido internacional en 1910, el 15 de Mayo, contra Francia. En ese entonces no vestía de azul, sino de blanco. La que vistió ese día (aún lo hace) fue Francia. Los italianos habían optado por unas camisetas blancas, porque eran las más baratas, y les fue muy bien: ganaron 6-2, en el partido disputado en el Arena Cívica de Milán. La victoria fue muy bien acogida, porque hacer esa selección había sido difícil. El fútbol italiano había nacido dividido, con dos corrientes que no se mezclaban entre sí. Por un lado estaban los partidarios de lo extranjero, que consideraba el juego como algo para divertirse. Tenían un campeonato organizado y en sus equipos militaban jugadores ingleses en su mayoría y extranjeros de cualquier lugar. Por otro lado estaba la corriente más severa, nacionalista, que tenía su origen en las viejas sociedades gimnásticas, y que consideraba el deporte como el mejor método de formación del cuerpo y el espíritu para dar hombres de provecho a la nación. En consecuencia, debería ser considerado con el máximo rigor.

Superar las dificultades costó un tiempo, pero por fin las dos corrientes se integraron en la ya entonces llamada, como hoy, Federación Italiana de Gioco di Calcio (FIGC), una de las primeras tareas fue inscribirse ante la FIFA y poner en funcionamiento la selección nacional.
Tras el éxito ante Francia el primer día que compitieron, el equipo se atrevió con un segundo partido, en Budapest, contra Hungría, que perdió goleado 6-1, nuevamente con la camiseta blanca.



Se concertó para el 6 de Enero de 1911 el partido de revancha, esta vez en Milán, donde habían ganado a Francia. Antes de este partido tomaron una decisión que definiría la selección italiana, utilizaron camiseta azul. Los periódicos de aquellas fechas no dan explicaciones sobre tal decisión, sin embargo tiempo después publicaron algunas: una, era que les había gustado el color de la camiseta de Francia, el primer rival que derrotaron; otra un poco romántica decía que querían imitar el hermoso cielo de Italia. Pero la más creíble, que muchos dan como cierta, es que se trató de un homenaje al color de la Casa de los Saboya, reinante en Italia, y eje de su unificación no mucho tiempo antes. Esta hipótesis fue avalada porque en aquellos primeros partidos de azul, la selección llevaba el escudo de la Casa de los Saboya, fondo rojo con cruz blanca. El estreno del color azzurro no fue brillante en lo deportivo, porque Italia volvió a perder contra Hungría  pero esta vez por 1-0. El color quedó aceptado con carácter definitivo y desde entonces lo ha conservado Italia, que a pesar de otras selecciones que tradicionalmente han utilizado el color azul (como Francia), es conocida como la squadra azzurra, el equipo azul. Con este color han ganado 4 mundiales (1934, 1938, 1982 y 2006)