viernes, 29 de marzo de 2013

El perro Pickles recupera la Copa del Mundial


El mundial de 1966 fue concedido a Inglaterra, un honor que se les debía a los inventores. El fútbol había cumplido cien años en 1963, con ocasión de lo cual se celebró un Inglaterra vs Resto del Mundo en Wembley (terminó 2-1 a favor de los locales), pero el homenaje justo y necesario,  se completó con la concesión de ese Mundial de  1966, según se acordó en el Congreso de Roma en 1960.
Antes de ganar la Copa, Inglaterra la perdió. La compañía Stanley Gibbons, especializada en comercio de sellos, solicitó su alquiler para mostrarla como atractivo especial en una exposición de sellos raros que organizó en Westminster’s Central Hall. La exposición se inauguró con gran éxito el día 19 de Marzo, pero al amanecer del día 20 había desaparecido. Consternación y noticia mundial. En Scotland Yard se recibió una carta solicitando 15.000 libras por el rescate, en billetes usados de una y de cinco libras. Mientras se medita qué hacer, llega una nueva carta, está firmada por una persona que se hace llamar Jackson, rectificando: mejor que la entrega sea en billetes de cinco y de diez. Esta segunda carta y el nombre Jackson dan una pista que se sigue y concluye con la detención de un trabajador de los muelles de 47 años. La noticia trae felicidad, pero luego resulta que el que dice ser y llamarse Jackson es un señor cualquiera que no tenía la copa ni nada, sólo quería aprovecharse de la situación para enriquecerse.

Pasan dos días sin noticias y con inquietud, hasta que el 29 de Marzo un vecino de Beuhall Hill, al sur de Londres, llamado David Corbett, sacó a pasear a su perro Pickles , un simpático can sin raza definida, lanudo y de pelo blanco con manchas negras. Pickles se entretuvo en un cercado, muy curioso,  empezó a oler un paquete envuelto en papel de periódico. Gorbett incapaz de convencer a su mascota de que se desentendiera de ello, al final se agachó cogió el paquete que tanta curiosidad despertaba en el perro, lo abrió y allí estaba, la estatuilla de oro de Aberl Lafleur, esa victoria alada portando un recipiente que fue, durante tantos años el trofeo de la Copa del Mundo, la Jules Rimer. Fue a Scotland Yard, la entregó y su perro se convirtió en héroe mundial. Apareció en todos los noticieros, tuvo tal protagonismo como el de sus congéneres  Laika (La primera perrita que viajó al espacio) y Rin-tin-tin (héroe de la televisión), fue condecorado por la  Liga de Defensa de los Animales y una marca de comida para perros se encargó de darle comida gratis durante el resto de su vida.
Para que esta historia tuviera un final aún mejor, cuatro meses más tarde el capitán inglés, Bobby Moore, recogía de manos de la Reina esa copa y la mostraba en un Wembley apoteósico. Si, Inglaterra tenía la copa gracias a Pickles.

Infortunadamente no pude subir un video donde hablan del hecho, acá les dejo el link, es un informe alemán, pero las entrevistas son en inglés, no encontré nada en español.

http://www.youtube.com/watch?v=bj9S0mJkTa0

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