jueves, 7 de febrero de 2013

Se estrella el avión en el que viaja el Manchester United


A la primera edición de la Copa de Europa no fueron los ingleses. El Chelsea, campeón inglés, declinó la oferta. Cuestiones de orgullo británico. Para la segunda edición, visto el éxito de la primera, y contra el criterio del presidente de la liga, el célebre y polémico Hardaker, sí aceptó ir con el Manchester  United. Primero jugó con el Athletic de Bilbao dos partidos; 5-3 en Bilbao, bajo la nieve, y 3-0 en Main Road (Old Trafford estaba en obras). Luego en semifinales, contra el Real Madrid: 3-1 para los blancos en Chamartín y empate a 2 en Old Trafford, quedó eliminado a pesar de dejar un juego vistoso y admirado por muchos.
Volvió a ganar la liga inglesa y se inscribió para la tercera edición, en la que figuraba como favorito. Eran los Busby’s babes , los chicos de Matt Busby, un gran manager que estaba formando un equipo joven y magnifico, incluso le veían un tinte de tener un gran recorrido ascendente en su rendimiento.
Eliminó al Shamrock Rovers, Dukla de Praga y Estrella Roja: 2-1 en Manchester y 3-3 en Belgrado. De regreso, el avión hizo escala en Múnich. A la hora de despegar, las alas del Elizabethan Class G-ALZU AS-57, bimotor de BEA, habían cargado demasiado hielo. El avión aborta dos intentos de despegue. En el tercero se levanta pero no supera la altura de los árboles del bosque que está al final de la pista.


De los 43 pasajeros mueren 23, entre ellos 7 jugadores del Manchester United, Geoff bent, Roger Byrne, Eddie Colman, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor y Liam Whelan. Duncan Edwards, de 21 años, con 18 partidos internacionales ya (había debutado con 18 años), lucha entre la vida y la muerte. Era una de las grandes promesas a futuro, tanto así que decían que iba a ser uno de los jugadores más grandes de todos los tiempos. Un joven Bobby Charlton sobrevive, también Matt Busbby, el mánager, que  poco a poco reconstruye el equipo y queda campeón de Europa 10 años después, en una inolvidable noche en Wembley ante Benfica. Fue la final más emotiva en la larga historia de este torneo.


Bobby Charlton, uno de los sobrevivientes de la catástrofe, tomó aquel trofeo con una emoción inimaginable.  En su recuerdo estaban todos sus compañeros que se habían ido una década atrás, especialmente Duncan Edwards, del que comentó alguna vez  “ Tenía físico, velocidad, desplazaba el balón en largo con cualquiera de las dos piernas, veía la jugada a la perfección. Nunca me he sentido tan inferior a alguien en un campo de fútbol como junto a él”. Duncan Edwards tenía edad de juvenil cuando se estrelló el avión. Charlton siempre pensó que quien debería haber levantado es copa era Duncan Edwards, y que con él hubieran ganado varias antes que esa.

domingo, 3 de febrero de 2013

Stanley Mathews, el mago del regate que se retiró a los 50 años.

Uno de los jugadores más prodigiosos que han existido: Stanley Matthews, Sir Stanley Matthews, que se mantuvo activo hasta los cincuenta años en la primera división inglesa. 


 Nació en Hanley, en Potteries, dicen que fue un extremo hábil y astuto, un jugador raro para lo que era la liga en ese entonces, de pase largo, pierna fuerte, carga, carrera, salto, un fútbol muy fuerte, pero Matthews era la antítesis de ello, un mago del dribling, como le decían. Su carrera fue singular por el tiempo que duró, ya que la mayoría de jugadores no se mantienen activos hasta cierta edad.
Empezó a los 17 años en el Stoke City, debutó con la selección a los 19, algo notable por ese tiempo ya que consideraban esa edad como parte de aprendizaje. Después de la guerra, con 32 años pasó al Blackpool por una cifra récord de 11500 libras esterlinas, en 1956, con 41 años, ganó en balón de oro de France Football justo el año que se creó, jugó el último de sus 54 partidos con l selección con 42 años cumplidos, ante Dinamarca. A los 46 regresó al Stoke City, que estaba descendido a segunda división, en lo que se consideró en su día como un ejercicio inútil de nostalgia, pero dos años después en 1963, es elegido como el mejor jugador inglés del año tras su contribución importante en el ascenso del Stoke.
El 8 de Febrero de 1965 con 50 años y una semana, juega su último partido, un Stoke 3-1 Fulham, el estadio estaba lleno, los 25000 boletos se habían vendido, mientras que otros 40000 aficionados se quedaron afuera, frustrados en su deseo de asistir  a este momento histórico, de ver a un hombre de 50 años disputando un partido de fútbol en primera división inglesa.
Con todo lo que sucedió, no fue el día más celebrado, seguramente fue el de la final de la FA cup en 1953, la del “Año de la coronación” (coronación de la reina Isabel  II), partido que pasaría a la historia como “La final de Matthews”, la disputaron Blackpool y Bolton Wanderers.  Para ese entonces muchos lo consideraban viejo, recibía críticas implacables por haberse ido del Stoke y se decía que el Blackpool había hecho un mal negocio.  Bolton manejó las acciones del juego, fue contundente y con buen juego ya ganaba 3-1 al finalizar el primer tiempo, el segundo tiempo fue totalmente diferente, Matthews tuvo una grandiosa actuación, mostró lo mejor de su velocidad y regate, combinado con la precisión de sus centros, de la que se favorecieron sus compañeros de línea Mortesen y Perry, que concretaron la remontada en un final increíble de ese partido.  Matthews no marcó gol, pero fue el alma del equipo hasta lograr el 4-3 final que sorprendió a todos.
Semanas después del último partido ante el Fulham, el 28 de Abril de ese año, Matthews recibió un merecido homenaje mundial, en un partido entre el Stoke City y una selección mundial, la imagen de aquel encuentro se dio al final, cuando Puskás y Yashin lo levantaron en hombros, esa fue la portada de los periódicos de casi medio mundo, acto en el que se refleja el profundo respeto que ese hombre se había ganado por parte de sus compañeros de profesión.